domingo, 1 de abril de 2018


RESURRECCIÓN




















Percibo una luz difusa y sutil que me atrapa
y que penetra hasta “mi yo” desconocido
sumiéndome en la reflexión y en la zozobra,
pues agita los pilares de todo cuanto creo.
No tiene voz y me habla de lo eterno,
no es flor y desprende  aquel aroma
tan distinto al de un cuerpo putrefacto.
Me ofrece una escalera helicoidal
por la que subo y bajo
desde la Tierra al Cielo.
Cuando asciendo por ella,
cantan los pájaros internos,
aquellos que alegran la mañana
colmando de amor todo lo que alcanzo a imaginar.
Otras veces, las nubes me impiden comprender
tan gran misterio, aunque soy consciente de que mi vivir
no es casualidad, sino rescate del abismo.
¿Habrá resucitado?
¡Qué otra cosa podría explicar esto que siento!










No hay comentarios:

Publicar un comentario